Qué comprende
Una propiedad concentra decisiones jurídicas que rara vez se ven juntas
Comprar, vender, arrendar, heredar, regularizar o desarrollar un inmueble son
operaciones distintas, pero todas descansan sobre la misma base: quién es el dueño, qué
limitaciones pesan sobre la propiedad y qué obligaciones asume cada parte. Cuando esa
base no se revisa, el problema aparece después, cuando ya es caro resolverlo.
Asesoramos a propietarios, compradores, vendedores, inversionistas y empresas en el
conjunto de esas decisiones, con una mirada preventiva: identificar el riesgo antes de
firmar, no litigarlo después.
Antes de decidir
Revisión de la situación jurídica del inmueble, de los antecedentes del vendedor o
arrendatario y de las restricciones que puedan afectar el uso proyectado. El objetivo
es que la decisión se tome con la información completa sobre la mesa.
Durante la operación
Redacción y negociación de los instrumentos, coordinación con notaría, banco y
Conservador de Bienes Raíces, y control de los plazos y condiciones de los que depende
el cierre.
Cuando algo sale mal
Incumplimientos, vicios ocultos, entregas que no se materializan, promesas que no
llegan a escritura. Evaluamos primero la vía de salida negociada y, cuando no existe,
la estrategia judicial.
Para quien invierte
Análisis de riesgo de operaciones repetidas, estructuras de adquisición, revisión de
carteras y acompañamiento continuo a quienes compran para arrendar o desarrollar.